Algunas de mis pisadas...

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Pontevedra, Pontevedra, Spain

domingo, 25 de octubre de 2015

Entre hojas....


Llegan las hojas eternas
pidiendo permiso al otoño
que de nuevo trae sentir
con la savia elaborada del vivir.

Llega el marrón de siempre
con acuarela que humedece
los días y los segundos
y reflexionando lo concluido
para renacer, tal vez, entre nieve.


Llega el tiempo para irse
como un seguimiento que pasa,
hasta el final del trazado,
y consigue acercarse a la eternidad.

Llegan las hojas de otoño
con sombrero de cita pensada,
envueltas en capas de pasado,
y acompañar el café 
que acecha detrás de los cristales.

lunes, 19 de octubre de 2015

Tierra y entraña

De nuevo pensando en ti
alma mágica de tierra, 
barro encendido en la entraña,
con nostalgia al oler tu viento.

De nuevo, necesidad de ti
juntando cuerpo con fresca tierra,
enredando el verde cabello en caricia
con el pecho hinchado de altitud.

De nuevo, yace la lejanía
en un cuerpo vacío de luz
aspirando el fértil sueño amado
con oscura mágica eternidad.

martes, 13 de octubre de 2015

Renacer...


Recae la necesidad de obtener un cálido abrazo de caminante, como si fuera una lengua que limpia heridas del pasado y absorbe la amargura que quedó atrás. 
Renace la juventud de los sueños, rellenos de imágenes que quedaron enganchadas de otro tiempo y cuidadas en el diario del buen navegante.
Es osadía, para enfrentar tantas horas que deben cumplirse; es esperanza, por el mañana que volverá. 
Recae el renacer de puertas que abrirán su mirar para entender que todavía podré caminar...

martes, 6 de octubre de 2015

ES AHORA




Habla la oscuridad para que llegue en un susurro tu amanecer. Es sin tensión, con esa calma árida que sabe de desdichas pasadas. 
Es ahora el momento de tenerte. Apretando con pasión entre las ramas de mis sueños, acoplándote a mi pasado, tomándote el alma que sabe a rimas de palabras.
Y comienza a fluir, en satinado blanco, la increíble felicidad de volar más allá del tiempo y un solo lugar. 
Ahora ya no importa nada. Es el segundo necesario para colgar mis entrañas. 
Ahora ya existe y me quedo con lo que he creado. 
Es el momento de una nueva mañana.

domingo, 27 de septiembre de 2015

BUSCÁNDOTE



Foto: Saramarfer

A pesar de tu olvido, sigue siendo el mismo lugar, acariciando con sigilo cada codo de la habitación, escalando el límite de la gravitación donde empieza el ensoñamiento. 
Persigo tus letras y tus sílabas de corteza, tus alegorías y silencios de resuello... acecho tu aliento para alcanzarte y no dejarte ir jamás, aunque siga entre las fantasías de mis sueños.

Sigue el fluido inventor de palabras, preguntando sobre tu tiempo y lugar, para alcanzar la concurrencia imaginaria sobre el estro invisible de tu silueta. Y ahí empieza la travesía de las entrañas, buscando el decir que acicale hermosuras o ese contar para que la tensión vital haga explotar en una máxima cúspide de placer....

domingo, 13 de septiembre de 2015

ALFONSINA Y EL MAR...



Alfonsina emerge del mar, en una inmensa concha de nácar. Aletea la visión esbelta de la costa entre la niebla densa como un vómito de tiempo en un suspiro mental.

Vuelve Alfonsina para mirar otra vez las pupilas de su amor doliente, como escudriñando tanta banalidad viviente. Y solicita, pregunta, adolece de tiempo... parece que nada se pueda encontrar.

Y llega la ocasión que sigue resbalando en la tupida valla verde de juegos, hambrientos de regresos de aquellos días de verdad. Pero siguen estorbando los dedos, buscando las fotos de aquellos perdidos delirios de pasado, como las teclas de un viejo piano, para que surjan las letras gastadas para acunar tanta angustia silenciada en un nuevo fondo hasta la profundidad del mar.

jueves, 10 de septiembre de 2015

ENTRE NUBES


La ofuscación desdobla la mente del cuerpo, entre arcilla y agua, que nunca llegan a cuajar, dejando un deshecho somnoliento. 
Un brinco de palabras sin prisa, un juego de juegos sin piezas que arremeten con agotadores bocados del pasado que aspira a principio. 
Una tarascada clamando, una vez más, con el cuerpo inerte en las ramas de la realidad. 
Gajos, casi ya otoñales, que dejan la palabra enganchada en cada semilla dormida de eternidad.
Será el principio de un nuevo tiempo, de una nueva mañana fresca y clara, porque hasta las nubes blancas en sus cantos, saben a esperanza.